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Ofrecer y Recibir … Ayuda / Offering and Receiving … Help


Photo by Simon Migaj on Unsplash

Esta es la versión de John de los eventos:


Hubo un tiempo en que mi amigo Mark no tenía trabajo y noté como sus niveles de estrés aumentaban; en el intertanto, él se encontraba cada vez mas aislado. Constantemente le escuchaba hablar sobre las cuentas que se le apilaban y que no veía ofertas de trabajo en el horizonte. A pesar que éramos amigos, no me sentí lo suficientemente cercano para hablar de desempleo. Un día, decidí darle un trabajo y para mi sorpresa, Mark se sintió humillado, después de una extraña discusión, la amistad se rompió. Hoy en día, cada vez que estoy a su alrededor, me siento muy inadecuado.


Esta es la versión de Mark de los eventos:


Algunos años atrás, tuve un tiempo difícil para encontrar trabajo. Fue pesado para mi familia y por un tiempo lo único de lo que hablaba era de cómo se me apilaban las cuentas impagas y que no veía ninguna posibilidad de trabajo en el horizonte. Me sentía solo y humillado de contar acerca de mis problemas. Durante ese tiempo, algunas personas me dieron un par de trabajos, pero eso no resolvían mi situación, además de no saber como hacer esos trabajos, por lo que resolví no tomarlos. Aún hoy siento la tensión cuando veo a los que me dieron esos trabajos.


Ofrecer ayuda no es lo mismo que darla.

Recibir ayuda no es lo mismo que pedirla.

Estas nociones problemáticas son parte de nuestras vidas.

Las versiones de Mark y John de los eventos tienen una frase en común: las cuentas se apilaban y no habían ofertas de trabajo en el horizonte; sin embargo existen diferente ángulos de mirada, y los resultados de estas interpretaciones son una amistad rota.


Ver a alguien en problemas y querer ayudar no significa que sabemos o entendemos la situación que él o ella están pasando. El que escucha esta inclinado a conectarlo con lo que ellos sienten, no con lo que el otro esta pasando. Consecuentemente, si se ofrece ayuda sin una clara conversación de que se necesita, entonces se corre el riesgo de ofrecer lo que pensamos que necesitaríamos nosotros en la misma situación.


Estar en la posición de Mark nos puede llevar a una situación de soledad y humillación que probablemente determine su capacidad de tomar decisiones. Por otro lado, John cree que su regalo es la solución.


¿Cómo ofrecemos ayuda?¿Cómo pedimos ayuda?


No hay una manera correcta o incorrecta de hacerlo, algunas veces solo tenemos que tomar el riesgo; aunque creo que ayudar y pedir ayuda requiere transitar una línea fina de conexión humana,


Humildad, empatía, simpatía, credibilidad, honestidad, profundidad, generosidad, y comprensión tienen que ser parte de la oferta y la necesidad.


Para encontrar un lugar de opciones en el que la oferta y la necesidad se encuentren requerirá tiempo, paciencia, claridad, apertura, flexibilidad y adaptabilidad.


El desafío de estas conversaciones serán premiadas con conexión y opciones que harán honor a la palabra ayuda.


Te impulso a encontrar esta fina línea de conexión, será una oportunidad para tu crecimiento personal y un profundo sentimiento de paz.



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This is John’s version of the events:

There was a time that my friend Mark had no job and I noticed his stress level increasing, meanwhile he become more and more isolated. I was constantly hearing about his bills piling up and the fact that there were no job offers in the horizon. Even though we were friends, I didn’t feel close enough to race the topic of unemployment with him. One day, I decided to give him a job; to my surprise Mark felt humiliated and after some very bizarre discussions, the friendship was broken. Nowadays, I find myself very inadequate around him.

This is Mark’s version of the events:

Some years ago, I had a difficult time finding a job. It was hard on my family and for a while, all I could thing about was the bills piling up with no job offers in the horizon. To talk about my personal struggle made me fell alone and humiliated. During that time, some people gave me a couple of jobs, but that didn’t solve my situation; besides I didn’t know how to do those jobs. Even today I feel the tension when I see those guys.

To offer help is not the same as to give it.

To receive help is no the same as to ask for it.

These troubling notions are part of our lives.

Mark and John’s version of the events have one sentence in common: bills piling up and no job offers in the horizon; however each of them has a different angle on it, as a result of those interpretations, the relationship was a broken.


To see someone in trouble and want to help doesn’t mean we know or understand the situation he or she is in. The one listening is incline to connect with what they are feeling, not with what the other one is going through. Consequently, if help is offered without a clear conversation of what is needed, the risk is to offer what we think we would need in the same situation.


To be in Mark’s position can take us to a place of loneliness and humiliation that will probably determines his capacity to make decisions. On the other hand, John believes his gift is the solution to the problem.


How do we offer help? How do we ask for help?


There is not a right or wrong way to do it, sometimes we just need to take the risk; still, I think to help or to ask for help requires a fine level of human connection.


Humility, empathy, sympathy, credibility, honesty, depth, generosity, and understanding must be part of both, the offer and the need.


To find a place for options in which the offer and the need meet will require time, patient, clarity, openness, flexibility and adaptability.


The challenge of these conversations will be rewarded with connection and options, which will honor the word help.


I encourage you to find that fine line of connection; it will be an opportunity for personal growth and a deep sense of peace.